El increíble caso del cerebro creciente

¿De verdad te crees eso de "Quod natura non dat, Salamanca non presta"?

Pues es mentira.

Al menos, cuando contamos con un cerebro sano. Os voy a contar un secreto que sabemos los maestros: A veces se confunde un niño con altas capacidades intelectuales, con un niño bien estimulado. Y voy más allá, sabemos que un niño bien estimulado probablemente tendrá altas capacidades. ¿Qué por qué no os lo decimos? Porque la mayoría de las veces que decimos que debe usted estimular mejor a su hijo estamos comprando papeletas para, como mínimo, meternos en bronca (¿ME VAS A VENIR A DECIR CÓMO TENGO QUE TRATAR A MI HIJO?). Pero os prometo que se puede mejorar mucho el rendimiento intelectual solamente siguiendo unas pautas en la forma de relacionaros con él.

Hay mil y una publicaciones (que os recomiendo) acerca de la estimulación temprana. Sí, hay pautas para que desde el primer minuto de la vida de vuestro hijo veléis por su desarrollo físico e intelectual, pero a veces los libros se olvidan de esas cosas que parecen obvias y que, cuando observo a mis alumnos, no lo son para nada.

¿Quieres estimular el intelecto de tu hijo? Venga, te doy las claves que no vienen en los libros.



Primero dejemos claro qué entendemos por eso de ser inteligente; no es retener muchos datos, ni manejar muy bien la tablet o el móvil. Una persona inteligente es aquella que es capaz de razonar y poner en juego los conocimientos que tiene para resolver problemas, situaciones...

En la escuela clasificamos a los niños por encima de la media (con respecto a su edad) cuando, básicamente:

- Tiene y usa un amplio vocabulario, y tiene referentes de la vida real.
- Resuelve actividades complejas (sobre el papel o sobre la práctica), donde se requiera de un razonamiento lógico.
- Se expresa correctamente tanto de forma oral como escrita.
- Se desenvuelve socialmente de forma adecuada, y manifiesta madurez e inteligencia emocional.

Imagina que tienes un cuerpo sano, pero quieres echar músculo. A lo concurso de culturismo. ¿Se te ocurre qué hacer? Seguro que estás pensando en mejorar la alimentación, en ir a un gimnasio y echar horas y horas ejercitándote. Vas bien. Seguro que ganas masa muscular, ¿verdad? Pues el cerebro es igual.

Tips para tener un hijo inteligente

- Lo primero de todo, hazte a la idea de que tu hijo debe pasar tiempo contigo. No a tu lado. No en el mismo espacio vital que tú. Contigo.

- Llévate a tu hijo a todos lados. Te prometo que un niño bien educado se puede llevar a todos lados. Así que imagina que es tu siamés y te lo enganchas. A la compra. A la ferretería. A dar un paseo. Al restaurante. A todos lados. El niño, el nuevo complemento de moda. ¿Captado?

- Te vas a llevar al niño para INTERACTUAR con él, no para dejarlo correr y decir en voz alta "qué harta me tiene este niño, no sé qué hacer con él". Tarde, ya tienes un hijo, así que ocúpate de él.

- Habla con tu hijo. Y no me refiero a que le des órdenes. Interésate realmente por lo que dice. Nada de imitar su forma de hablar, porque así no se avanza. A hablar se aprende por imitación, así que usa un vocabulario rico, amplio y anímale a que pregunte cada cosa que no sepa. Incluye refranes, frases hechas, comparaciones... ¡Humor!

- Cuando habléis usa ironías, sarcasmos, dobles sentidos... Y si no los pilla a la primera es normal, se los explicas; seguro que de pequeño tampoco captabas esos matices del lenguaje. Enriquece al máximo su lengua materna.

- En el súper vas a hacerle leer las etiquetas. Le vas a pedir que te cuente qué comidas le gustan y por qué. Le vas a contar tú lo mismo. Vas a hacerle leer los precios, sumar de cabeza, redondear precios y saber si con el dinero que le enseñas va a tener bastante. Las matemáticas son tu objetivo en cada visita al Mercadona. Y que no se te note.

- Le harás tomar decisiones. Razonadas, y que te las explique. ¿Qué paquete de azúcar sale más a cuenta, el de un kilo o el de dos? ¿Cuál de estas dos opciones trae más champiñones, la lata de 250gr o la lata de 350gr?.

- Cuanto menos televisión y videojuegos, mejor. Cuanto más juego con juguetes, juegos de mesa o en la calle con amigos, mejor. La vida real, la interacción humana siempre siempre va a ser mejor.

- Ofrece diferentes entornos sociales; que se relacione con personas de diferentes orígenes y edades, y enséñale respeto; enséñale a ajustar su forma de hablar en función de si estamos con un extraño, con familia, con amigos... A usar los diferentes registros formales o informales. Amplía todo lo que puedas el círculo de personas con las que se relaciona.

- Fomenta la libre expresión y la creatividad. Y para esto no necesitas un dineral o tiempo de extraescolares de música o pintura. Se puede hacer percusión con cucharas de madera, seguir un ritmo con las palmas, bailar vídeos musicales en YouTube. Pon a su alcance diferentes materiales para manualidades y anímale a experimentar con ellos. Lo peor que puede pasar es que se ensucie.

- No se lo des todo hecho. Plantéale problemas cotidianos (si hace falta te los inventas) y anímale a resolverlos. ¿Vas a servir la leche? Anímale a averiguar cuántos vasos se llenan con un brick... Me refiero a este tipo de cosas.

- Haz de la lectura el mejor pasatiempo. Lee en voz alta, sé su modelo, poned voces a los personajes.

- Apuntaos a los juegos de mesa en familia. Contando dinero en el Monopoly, creando alianzas y estrategias, negociando con los demás jugadores un cambio de propiedades. Esas habilidades para la vida no la enseñan los videojuegos.

- No descuides su desarrollo emocional. No le edulcores la vida. Evita decirle que no llore. Ayúdale a identificar las emociones, cómo se llaman y qué es lo que le hace sentirse así. Enséñale a sentir frustración, enséñale que no hay emociones prohibidas, las emociones son humanas (prohibidas pueden ser las acciones por las cuales manifestamos una emoción, por ejemplo una agresión ante la ira o la tristeza). No hay emociones incorrectas, sino reacciones incorrectas. Enseña resiliencia y asertividad.

- Proporciona buen ocio y sé su ejemplo. Lectura, televisión responsable, deporte, paseos en familia. Talleres, museos, turismo rural... Enséñale a amar y a respetar el entorno. Descubre con él las cosas que tampoco sepas de la naturaleza.

- Atiende a sus preguntas. No hay temas prohibidos. Es tu hijo.

- Enséñale, con tu ejemplo, a demostrar afecto.


No hay más trucos.

Comentarios

  1. Estoy muy de acuerdo contigo. Creo que, tal y como ahora hay mucho diagnóstico de todo tipo mal hecho en nuestros niños, hay muchos niños bien estimulados en casa que se confunden con niños de altas capacidades, y no lo son.

    También coincido en que, es una pena, pero muchos padres interactúan poquísimo con sus hijos. Los tienen, los crían, pero no los educan en el pleno sentido de la palabra.

    Siempre que oigo a alguien protestar por sus hijos, digo que a mí los míos nunca me han molestado, ni en casa ni fuera de ella. Los he tenido con todas las oonsecuencias, y eso implica, por ejemplo, que llevo diez años sin poder ir al gimnasio, pero antes está ir con mis hijos donde sea.

    Besos.

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  2. Esto lo voy compartir por todas partes. Genial. Me encanta. Me parecen unos consejos geniales.

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  3. Me ha encantado el post,muy de acuerdo contigo.
    Gracias!!!

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  4. Me encanta, tengo a la enana de 19 meses y sigo prácticamente todas tus premisas , obviamente tengo fallos; pero espero mejorar. Es una pasada poder ver lo que hace la estimulación temprana con esas esponjitas que tienen en la cabeza. Siempre que veo en ella algo que me sorprende, pienso " ¡ Ay que ver lo que nos estropeamos con los años y el estrés! ; )
    Voy a compartir este post porque me parece maravilloso.
    Un beso enorme.

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  5. Voy a imprimir este post y ponerlo en la nevera, ande está la cerveza y en el cajón del chocolate. En los sitios importantes, vamos.

    Voy a aprendérmelo de memoria.
    Y sobre todo y ante todo, voy a darle uso. A cada punto, cada coma y cada frase, of course.
    Que maravilla.

    gracias!!!!

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  6. Hola, me ha gustado mucho, es genial. Nada más que añadir, bueno si, paciencia. Besos

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  7. No tengo hijos pero sí alumnos y esto es oro puro, independientemente de las edades.

    Eres una crack, de mayor quiero ser la mitad que tú.

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  8. Demasiado trabajo para algunos padres. 'Eso lo tenéis que hacer en el cole'.

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